Por Almudena Pascual
Necesitamos traducir a las máquinas lo que decimos los humanos en Internet. ¿Y por qué? Principalmente para que otros humanos interesados en esa información puedan encontrarla.
Con tanta y tan diferente información que encontramos en Internet, los usuarios cada vez necesitamos más que toda esa información se ordene y sobre todo que tenga sentido. Los buscadores aparecieron en su día, hace ya muchos años, con ese objetivo y han ido evolucionando para acercar toda la información que hay en Internet justo a esos usuarios que la están buscando. Es interesante conocer la historia de los buscadores y nos ayuda a entender mucho más cómo funcionan y el papel tan importante que tienen para los usuarios y, sobre todo, como herramienta de marketing para las empresas.
En ese intento de poner orden en Internet surgen diferentes tendencias en cuanto a diseño web. Así, la tendencia a finales de los 90 que se estableció fue separar la estructura del contenido (HTML y CSS) al diseñar una página web. El siguiente paso lógico sería poner orden dentro de esos contenidos, llegando a lo que se conoce como Web Semántica, que es algo en lo que está trabajando el Consorcio World Wide Web (W3C) pero para lo que aún queda tiempo para que se materialice. Mientras tanto, surge otro concepto como paso intermedio hacia la web semántica que son los Microformatos. El objetivo de los microformatos no es otro que dar sentido a la información que hay en Internet y de esa forma sacarle partido.
¿Una definición sencilla de Microformatos?
Los microformatos son etiquetas estandarizadas que se incorporan al código de la página web para que ciertos contenidos sean reconocidos automáticamente y se pueda exportar la información semántica implícita para usarla en distintos ámbitos. Son invisibles para los usuarios, pero detectables por las máquinas.
Esta es la definición que aparece en la web del Ayuntamiento de Madrid, que es bastante clara y menos técnica que otras que podemos encontrar. Además, me gusta porque lo aplican en su propia web y explican la utilidad que tiene, con lo que se entiende mucho mejor.
Cada microformato identifica algo, igual para todos los usuarios. Es un estándar abierto, es decir, que no está controlado por ninguna empresa. Lo difícil es ponerse de acuerdo y crear un significado universal.
¿Cómo se aplica? Por ejemplo, si en la página de mi empresa pongo una dirección, una máquina que rastrea esa información verá que es un texto pero no podrá saber nada más si no se lo indico. En cambio, si lo “microformateo” y le pongo una etiqueta que diga que ese texto es una dirección, la máquina podrá saber lo que es y más aún, podrá aplicar una serie de herramientas y utilidades lógicas, como por ejemplo ubicar en un mapa esa dirección, indicar cómo llegar, etc.
También podríamos aplicarlo por ejemplo a los eventos y actividades, que al estar microformateados los puedo agregar directamente a mi calendario (MS Outlook, Apple iCal, Google Calendar, etc.). Así podré hacerlo con un solo clic y sin necesidad de escribir todos los detalles de ese evento de nuevo.
Hay muchos microformatos y aplicaciones diferentes. La mayoría de los microformatos han sido creados en el wiki de microformats.org y sus listas de correos, por medio del análisis de usos actuales hechos por los desarrolladores de contenidos.
Podéis descargar un pdf resumen para tenerlo de referencia si os animáis a aplicarlo en vuestra web.
Os animo a leer más sobre el tema y descubrir todas las opciones que los microformatos e Internet os pueden ofrecer.
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Y bien cierto que es, ya lo estoy usando en los nuevos sites y es mucho mejor que dejar enlazados los vcf y claro, más versátil
Una informacion muy util,y muy bien explicada, donde se puede encontrar mas?
buenass!!
toda la suerte con el blog!!
un saludo grande